Tres formas de fraude más frecuentes en el cajero automático





Puede desarrollarse con bastante elegancia. Puede ir contra usted o contra todo el banco. Y, desde luego, no tiene por qué parecerse en nada a una escena de una película de atracos como Heat. Estamos hablando del fraude en los cajeros automáticos. En este post se examinan las ingeniosas maneras en que los estafadores pueden utilizar los cajeros automáticos para robar a usuarios de tarjetas, y qué puede hacer usted para protegerse, ya sea que se encuentre de viaje en la otra punta del mundo o al lado de su casa.

El Skimming



Uno de los fraudes más comunes es el skimming. La técnica consiste en colocar un grabador de bandas magnéticas en la ranura donde insertamos la tarjeta y un teclado falso para obtener el pin o una cámara camuflada en una caja de folletos. Esta técnica permite a los estafadores copiar nuestro plástico y utilizarlo a su gusto en cualquier momento. Es uno de los fraudes más peligrosos, ya que puedes sacar el dinero y recuperar la tarjeta sin problemas. Además, podrían utilizar el plástico de manera fraudulenta mucho tiempo después, haciendo más complicada su detección
Esa carcasa de plástico verde parpadeante que rodea la ranura de la tarjeta en algunos cajeros es algo que los estafadores pueden comprar fácilmente e instalarla sobre la ranura verde real en menos de un minuto. El dispositivo simplemente copia la información de la banda magnética de su tarjeta en el trayecto hacia el lector real del cajero automático. Y si suena como si estos dispositivos fueran absurdamente fáciles de instalar, son también absurdamente fáciles de desinstalar. La próxima vez que vaya a un cajero, antes de insertar la tarjeta con alegría, tire de la carcasa que rodea la ranura. Si se queda con ella en la mano y resulta que debajo hay otra ranura idéntica, considérese un héroe.


Jackpotting 




El nombre de jackpotting proviene del lejano 2010, cuando nació el primer prototipo de malware de este tipo. El hacker neozelandés Barnaby Jack lo presentó durante una demostración práctica en el escenario de la conferencia anual sobre ciberseguridad Black Hat. El público presente se puso de pie a aplaudir cuando vio que el cajero automático literalmente empezaba a escupir dinero mientras en la pantalla aparecía la imagen de un jackpot.

Desde entonces, el malware ha evolucionado considerablemente, mientras que Barnaby Jack murió en extrañas circunstancias. Pero esta es otra historia. Últimamente se ha vuelto a hablar del jackpotting porque, según una encuesta realizada por la revista ‘Motherboard‘ y la cadena alemana ‘Bayerischer Rundfunk‘, la estafa continúa cosechando víctimas. En concreto, en 2017 en Alemania los delincuentes habrían logrado embolsarse un millón de euros. Las autoridades de Berlín hablan de 36 casos registrados en la ciudad desde la primavera de 2018.

Cutlet Maker es un software no muy complejo, adquirible en la red TOR por unos mil dólares. Sin embargo, esta técnica se ha quedado bastante obsoleta debido a las rigurosas  medidas de seguridad  implementadas por los fabricantes de ATM.


El dispensador Falso





Esto se trata de la instalación de un dispositivo que simula el dispensador del ATM.
El dinero queda  en el dispensador original  y el cliente cree que su dinero aun no ha sido dispensado, si el cliente se retira el delincuente se puede acercar a recogerlo, siempre y cuando lo haga en el tiempo adecuado ya que dependiendo  del ATM habrá un tiempo en que si el dinero no es tomado, el dispensador lo introducirá de nuevo.

En el próximo post hablaremos de las medidas de seguridad. 


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